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Lámpara para estudiar

Cuando comienza el curso, es habitual que te preocupes por lámparas para estudiar, sobre todo si tienes hijos. Hoy día, el estudio no se basa solo en el colegio, el instituto y la universidad, sino que puede ir más allá con las oposiciones.

Por eso, para conseguir los mejores resultados, la iluminación es un punto importante que tratar y, por este motivo, vamos a hablarte de esas lámparas que pueden ayudarte a conseguir el mejor resultado.

¿Qué son la lámparas para estudiar?

Las lámparas de estudio se pueden caracterizar de muchas formas diferentes, siendo una de ellas lámparas que permiten enfocar la visión y la atención en un punto concreto.

Este tipo de lámparas también son conocidas como lámparas de escritorio ya que tienen la misma función unas y otras. Por eso, muchas veces en las tiendas las llaman de una manera o de otra. El término lámparas viene por la actividad que se realiza con ellas, que sería el estudio, ya que es la luz que se usa cuando se está en un escritorio y, principalmente, es para estudiar o hacer los deberes.

Pero, ¿qué más podemos decirte de este tipo de lámparas? Se basan en una luz adecuada, ni demasiado intensa ni tampoco suave, para fijar la atención en un punto concreto sin que se canse la vista. El tipo de luz que se usa ha de ser idóneo para estar varias horas con ella y no dañar la vista, ni tampoco crear sombras o deslumbramientos en la zona de estudio.

Es por eso que hoy día muchas de las luminarias para estudiar más vendidas suelen llevar tecnología led debido a que se sabe es la más moderna y la que aporta más beneficios.

¿Qué tipos de lámparas de estudiar existen?

Si tuviéramos que salir al mercado y conocer los tipos de luminaria para estudiar que existen, lo cierto es que podríamos encontrarnos con un mundo muy diverso. En cierto modo, todas las lámparas de mesa podrían usarse para estudiar. Y dentro de esas lámparas habría muchas más clasificaciones.

Así pues, en nuestro caso recomendamos lo siguiente:

Lámparas que sirven para estudiar movibles. Son las más utilizadas para estudiar pues permiten mover la luz en la zona que más se necesite con tan solo girar un poco el brazo o bien con una palanca que tiene para llevarla de un lado a otro. Este tipo de lámparas son las más adecuadas para estudiar, pero no las únicas, de ahí que haya otros modelos para aquellos que no les gusten estas porque suelen ser más pesadas en la base (a fin de sujetarlas para que no se muevan al mover el brazo).

Lámpara para estudiar fijas. Son aquellas lámparas que no permiten mover el pie de las mismas para enfocar la luz. En estos casos suelen ser más grandes para abarcar el escritorio en general y conseguir un buen efecto y función.

Lámparas de estudiar de otro tipo. En esta categoría podríamos incluir las lámparas que no tienen por qué estar en un escritorio, ni en una mesa. Te ponemos dos ejemplos: para aquellos que gustan estudiar en la cama, tienen las lámparas para estudiar que se fijan al cabecero de la cama, con un mango extensible para llegar e iluminar el libro o los apuntes. Por otro lado, tienes las lámparas para estudiar que se fijan a los libros, apuntes, lector de libros, etc. Son más pequeñas y no dan tanta luz, pero sí aportan lo que se necesita en ese punto concreto.

Guía de compra para lámpara para estudiar

Si finalmente tienes que comprar una lámpara que te sirva para estudiar, entonces has de tener a mano una guía de compra para lámparas de este tipo ya que son importantes para conseguir el resultado que se ansía: aprobar para no volverlas a usar.

Teniendo esto en mente, a la hora de comprar lámparas para estudiar, ten en cuenta:

  1. Tipos de iluminación. En una habitación habrá varios tipos de iluminación como son: natural, de techo, puntual, ambiental… Todas ellas han de combinarse entre sí y lo mismo sucederá con la lámpara para estudiar.
  2. Potencia de iluminación de la lámpara. En el mercado te vas a encontrar lámparas con bombillas más potentes, más suaves, con colores, etc. Si quieres enfocar la lámpara en su objetivo, que es estudiar, entonces busca luces frías, de unos 4000-5000k porque son las que ayudan a poner atención, que es lo que se pretende conseguir. También es importante que permitan reproducir fielmente los colores y que tengan un CRI bajo, es decir, un índice de reproducción cromático, porque con ello se evita que se pierda concentración. Finalmente, busca algo de entre 400 y 500 lux que es lo habitual para focalizar la luz suficiente en una habitación (si el espacio es más grande quizá tengas que ampliarlo).
  3. Ubicación de la luz. La lámpara ha de estar orientada también a la ubicación de la luz. No es lo mismo una luz para diestros, cuya luz debería recibirse por encima del hombre izquierdo, que para los zurdos, cuya luz debería recibirse por el otro lado. Si la lámpara está enfocada (interruptor, palanca, etc.) a los diestros, un zurdo puede tener problemas.
  4. Cambiar temperatura e intensidad de la luz. Estos aspectos parecen un lujo, una tontería incluso, pero hay que tener en cuenta que el estudio no entiende de horarios y la luz sí. Si se puede regular el tipo de luz según nos pongamos por la mañana, por la tarde o por la noche será mucho mejor.

Cuáles son las mejores lámparas de estudio

Estudiar es una actividad que no suele gustar mucho, por eso hablar de ello puede ser complicado para encontrar la mejor lámpara para estudiar.

Sin embargo, sí que hay ciertas características que se deben tener en cuenta:

  1. Que sea regulable. Con varias intensidades de luz para regularlo según la hora del día o las necesidades.
  2. Que sea flexible. Para poder llevar la lámpara hacia el punto que más nos convenga y que se centre así la luz en donde queramos.

Así, en el mercado podemos encontrarnos con diferentes lámparas que cumplen estos requisitos y muchos más.

Comparativa de modelos de lámparas para estudiar más vendidas del mercado

Mirando las lamparitas para estudiar del mercado, podemos decir que hay varios modelos que sobresalen como son los siguientes:

Flexo Led TaoTronics. Se trata de una lámpara de escritorio que utiliza tecnología Led y tiene varios modos. Cuenta además con puerto USB, temporizador (60 minutos de uso y se apaga) y ajuste de brillo. También tiene control táctil y un cuello flexible. Lo único que está hecha de plástico.

Lámpara Wilit U2. Diferente a la anterior, en este caso es una lámpara táctil de bajo consumo y regulable en tres niveles diferentes.

Lámpara de escritorio Aigostar. Potente y con ahorro energético ya que hablamos de una bombilla led de 5W. Se pueden elegir tres niveles de intensidad de luz y, al igual que la anterior, tiene un sistema táctil.

Ventajas de utilizarlas

Muchos consideran que la iluminación que hace falta para estudiar es una lámpara en el cuarto de estudio y poco más. Sin embargo, se sabe que las lámparas para estudiar enfocan la atención en un determinado punto y ayudan a los estudiantes.

Por eso, se les da a las lámparas para estudiar las siguientes ventajas:

  1. Ayudan a la concentración. Porque focalizas la atención en un punto concreto y, ya sea que se preste atención o no, la mente retendrá mucho mejor el conocimiento.
  2. Ofrecen una luz puntual adecuada para el estudio. De esta manera ni la vista se cansará ni se forzará, lo cual aliviará la sensación de agotamiento, ansiedad, etc. y se podrá estudiar mejor.
  3. Se pueden encender en cualquier momento. Por ejemplo, de día, centrando la luz o aumentándola para que sea más fácil iluminar esa zona. Y también para evitar deslumbramientos que la luz natural puede causar.

Además de esta sección de lámparas para estudiar, te recomendamos que eches un vistazo a:

Cómo utilizar una lámpara para estudiar

Uno de los fallos que se comenten a la hora de utilizar lámparas led para estudiar es encender solo estas lámparas. Te ponemos en situación: abres la puerta de la habitación y está todo a oscuras salvo la luz que hay en el escritorio donde está la persona estudiando.

Esto es un error porque lo único que consigue es enfocar demasiado llos ojos en esa luz (porque en el resto hay oscuridad) y, cuando los ojos se mueven a otras zonas, tienen que adaptarse, por lo que al volver a la luz se deslumbran y cansan más. Por eso no cunde tanto que si se utilizara una lámpara para estudiar debidamente.

Para ello, lo que hay que hacer es tener una luz general, que puede ser la lámpara de techo de la habitación, y la luz puntual, en este caso la lámpara ideal para estudiar. Ambas encendidas, suplirán la iluminación que se necesita y se combinarán de manera adecuada para poder estar varias horas estudiando sin que la vista se canse.

Eso sí, es aconsejable que haya varios periodos de descanso por cada tiempo de estudio, no solo para relajar la vista, sino también la mente.

Consejos previos a la hora de comprar

Antes de finalizar este artículo, no queremos irnos sin antes dejarte unos consejos previos para comprar lámparas para estudiar. De esta manera, tu compra será lo más acertada posible a lo que necesitas.

  1. Calcula el espacio del escritorio. Puedes querer comprar una lámpara demasiado grande, o demasiado pequeña, para lo que de verdad necesitas.
  2. Revisa la altura de las lámparas para estudiar. Esto es muy sencillo de encontrar gracias a Internet e incluso puedes consultar con profesionales de iluminación. Ellos te orientarán sobre la mejor altura para que no vayas a tener problemas con la luz, gafas, deslumbramientos y demás problemas.
  3. Mira varios estilos. No compres cualquier oferta porque puede no ser la adecuada. Es mejor hacerlo con tiempo para ver diferentes opciones y sopesar la decisión final.